viernes, 17 de noviembre de 2017

Día Mundial de las Victimas de Accidentes de Tránsito


El tercer domingo de Noviembre se conmemora el DIA MUNDIAL DE LAS VICTIMAS DE ACCIDENTES DE TRANSITO.

Esta fecha tiene su origen en en Gran Bretaña por iniciativa de la ONG inglesa Road Peace dedicada a la ayuda a las víctimas de graves colisiones,  a partir de 1993.

El 26 de octubre de 2005 la Asamblea General de las Naciones Unidas, ONU, resolvió adherir a esta fecha ante la necesidad de alertar sobre las consecuencias y los costos -en morbimortalidad y materiales- de los accidentes de tránsito, problemática creciente que llega a afectar el desarrollo de los países, y asimismo convocar a los gobiernos a realizar esfuerzos para prevenir y controlar este importante problema de salud pública y apoyar a las víctimas. El movimiento va creciendo en fuerza y visibilidad.

La Organización Mundial de la Salud, OMS, junto con Road Peace y la European Federation of Road Traffic Victim, han publicado una guía para la organización de actividades y la elaboración de materiales de apoyo para quienes decidan conmemorar este día todos los años.


Argentina
En nuestro país, los Incidentes de tránsito son la principal causa de muerte y a diferencia de las acciones que se toman en otras naciones trabajando al respecto, aquí las cifras crecen.

La Asociación Argentina de Familiares y Víctimas de Tránsito aporta su grano de arena para concientizar sobre el tema.

A pesar de ser tan grave la situación, este tema no está en la agenda política de nuestros representantes -como quedó demostrado en las propuestas electorales de este año-, y son los esfuerzos particulares y de estas organizaciones las únicas armas que tenemos para reducir este flagelo.

Trasciende la veintena de muertes diarias pero no se toma en cuenta la cantidad de personas que sobreviven con secuelas graves, ni el impacto que produce en el grupo familiar.



Jornada de Reflexión
Sin dudas un tema que nos lleva a reflexionar como sociedad y a entender que en TODAS ESTAS SITUACIONES SOMOS NOSOTROS LOS RESPONSABLES. NOSOTROS HACEMOS EL TRANSITO.

Por ello desde CONDUCIENDONOS, abogamos para que cada uno tome conciencia de su rol,

Hay algo muy sencillo que podemos hacer. CUMPLIR CADA UNO EL ROL QUE DEBEMOS.

Es en la sencillez de lo cotidiano donde podemos generar una conducta como sociedad, nada más que cumpliendo con lo que sabemos que hay que cumplir, por ej. algunas de estas:

PEATONES:
Cruzar por donde debemos, efectuar acciones seguras.
Respetar las indicaciones, mantener el sentido de circulación aún en veredas y sendas peatonales.
No estorbar las vías de circulación, etc.

CONDUCTORES DE VEHICULOS:
Prescindir de elementos electrónicos: celulares, tablests, pantallas, auriculaes. que distraen la atención.
Respetar las señales de tránsito, velocidades máximas, sentidos de circulación, cruces, giros, rotondas.
Anticipar las maniobras mediante los códigos establecidos para cada vehículo.
Utilizar los medios de protección y seguridad adecuados.
Evitar el consumo de drogas, alcohol y otras sustancias al manejar cualquier tipo de vehículo, aún los no motorizados.
Descansar los tiempos requeridos

PASAJEROS
Utilizar los elementos de protección de los vehículos en los cuales nos transportemos.
Jamás dormir al lado de quién conduce. Evitar distraerlo
Ayudarlo en caso de que requiera por alguna circunstancia especial -falta de visibilidad, etc.-


Estos son algunos TIPS, pero recuerden que el principal y más importante está en el AMOR, principalmente AUTOESTIMA porque si no nos queremos no valoramos al semejante.

Y pensar que toda mala acción que realizamos puede afectar a otra persona, aún a nuestros afectos.







lunes, 9 de octubre de 2017

Aprendemos de las tragedias?


En el mes de marzo pasado -en la Ruta 33- el choque de dos ómnibus de la empresa Monticas conmocionó a toda la región con un saldo de 13 muertos.

Como ocurre ante estos tristes sucesos, emitimos una serie de juicios respecto a la seguridad y “lo que debería haberse hecho”. Pasajeros habituales de la empresa, periodistas, funcionarios y personas en general daban sus hipótesis en todos los sentidos. Luego vinieron las marchas, los recordatorios, los pedidos de justicia y aún hoy no se sabe el resultado de la pericia.

Sea el motivo por el cual haya reventado el neumático que produjo el impacto de los vehículos, muchas muertes se podrían haber evitado si los pasajeros estaban sujetos por un cinturón de seguridad.

Hace un par de semanas tuve la oportunidad de viajar a Casilda en un flamante ómnibus  de la nueva empresa 33/9 que opera los servicios de la ex Monticas.

El vehículo contaba con cinturones de seguridad en todos sus asientos, sin embargo observando al pasaje, éramos muy pocos los que lo llevábamos colocados.

Cuando el  ómnibus pasó la zona donde se registró aquel suceso, al ver las estrellas amarillas en el asfalto me pregunté: Qué aprendimos? Qué nos quedó de tantas víctimas?
Parece ser que “en caliente” somos expertos en seguridad, pero “en la práctica” no le damos la misma importancia.

Si en aquel suceso cuestionamos que los coches involucrados no tenían cinturones de seguridad, ¿por qué ahora que los tienen no los usamos?

Está fehacientemente comprobado que la retención de los pasajeros en sus asientos evita lesiones mortales causadas por la expulsión de las personas ante un impacto. Pero la efectividad toma valor si TODOS NOS ATAMOS.  Porque quién no lo hace puede golpear con su cuerpo a otra persona y causarle severos daños.

Falta Educación Vial?
Como en todos estos casos esta pregunta se pone sobre el tapete. Pero realmente es la Educación Vial la que está faltando?

Todos sabemos lo que significan las señales y no las acatamos. El cinturón de seguridad es más que visible y no lo utilizamos. Y así actuamos en un sinnúmero de situaciones, hasta que nos pasa algo y allí pedimos pena máxima y el cumplimiento de todos los reglamentos…

Educación para el Tránsito
Tenemos un gran problema como sociedad. Necesitamos una formación a nivel personal que nos enseñe a convivir sanamente. Que las reglas de tránsito están para protegernos y que si no las cumplimos estamos poniendo en riesgo la vida de otra persona y que TODOS somos vulnerables aún nuestros seres queridos.

viernes, 22 de septiembre de 2017

La Culpa siempre es del otro?


Cotidianamente vivimos situaciones en las que nadie asume la responsabilidad que le cabe a su accionar.

Si hacemos señas en la parada de ómnibus, este nos para en la mitad de la calzada. Al hacer la observación de por qué lo hizo de esa manera y no arrimó al cordón, el chofer inicia esta serie de respuestas:
Chofer: “no puedo acercarme porque hay autos mal estacionados en la parada”
Automovilistas mal estacionados: “Yo tengo que estacionar. Culpa de la Municipalidad que restringe los lugares” – “Tanto lío por 5 minutos. Por qué no le hacés lío a aquel que dejó el auto en la vereda?”

A la charla se suman otros pasajeros de la misma parada. Unos increpan contra los taxis porque no respetan las normas, otros lo hacen contra la municipalidad porque cobra impuestos y la ciudad es un desastre, etc. Etc. Como si fuera un monólogo del recordado Tato Bores podríamos seguir.
La realidad nos indica que no hay un inspector que transite las calles y observen estas situaciones. Cuando lo encontramos nos responde “yo hago lo que puedo. Si le digo algo al infractor me agrede físicamente. La policía no nos acompaña y no hay plata para pagar los adicionales”

Podríamos aplicar esta cadena de “injustificaciones” con cualquier otra temática y terminar con la corrupción del Gobierno.
Pero lo cierto es que tal parece que en la sociedad solamente nos caben los “derechos” y ninguna “obligación”

En el citado ejemplo, era claro que si los automovilistas no estacionaban en la parada le podrían haber facilitado el ascenso a los pasajeros. Es tan solo cuestión de respetar las reglamentaciones.
Claro que con esto no tendremos seguirdad de que el chofer pare junto al cordón el ómnibus, lo hará solamente si asume la responsabilidad de su deber en lugar de justificarse con alguna culpa ajena.

En contrapartida tenemos el caso donde el automovilista que estacionó mal su vehículo ahora es peatón y sufre el mismo perjuicio que generó. Estas personas se transforman en los más reglamentaristas y justicieros extremistas. “la grúa debe llevarse de inmediato ese auto de ahí. El colectivo no me puede parar como corresponde y yo no voy a ir a la mitad de la calle a subir. Que le lleven el coche al corralón y le saquen el registro!!”

Y así nos vamos debatiendo en los diferentes roles, transgrediendo normas de un lado y pidiendo justicia del otro. Lo hacemos una y otra vez y en forma repetida, lo suficiente como para que se torne una situación normal.

Esta idiosincrasia es la que nos define socialmente y se refleja en el tránsito.
Tal vez por ello seamos tan atentos y respetuosos cuando transitamos en otros países y no lo hagamos en el nuestro. Será que allí no tenemos a quién echarle la culpa?

Hacer lo que debemos hacer en cada rol de la vida es la única solución. Si todos lo hacemos tendríamos una vida mucho más aliviada

jueves, 10 de agosto de 2017

Ver y ser Visto - Comunicándonos en el tránsito


El tránsito tiene un sistema de comunicación propio que debemos respetar por nuestra seguridad. El mismo consiste en ver y ser visto por “el otro”. Esa empatía breve nos permite transitar sin correr riesgos.



Peatones
Debemos transitar respetando los sentidos de circulación y las vías de circulación.
Si nos vamos a cruzar –por ej. Para entrar a un comercio, propiedad, etc.- veamos no solo quien está de frente sino también si alguien viene por detrás.

Tratemos de hacer maniobras peatonales que sean interpretadas por el resto de los peatones. No nos detengamos repentinamente, pongámonos a un lado si nos encontramos con alguien y queremos charlar.

En un cruce de calles, veamos los vehículos que puedan estar acercándose y miremos al conductor para asegurarnos que no esté distraído y nos esté observando. Lo mismo cuando exista ingreso o salida de vehículos que pasen por una vereda o senda peatonal.





Ciclistas y Motociclistas
Además de la visión, por ser vehículos de menor tamaño es necesario ser vistos.
Para ello es imprescindible que quienes conducen estos rodados utilicen vestimenta de colores claros. De no ser posible usar elementos reflectivos y por sobre todo luces -obviamente casco-
En situaciones en que transitamos con penumbra o sol de frente, las motos y bicicletas pueden camuflarse con el entorno

Al llegar a una esquina y ante el tránsito de otros vehículos prestar atención a que los conductores nos vean. Es muy común que motos y bicicletas queden ocultos en el punto ciego de los parantes delanteros de los automóviles. 

Los ciclistas deben respetar todas las normas de tránsito que rigen para el resto de los vehículos. Al trasponer sendas peatonales verifcar si existen peatones cruzando y asegurar con la comunicación visual que hemos sido vistos.

Evitar la circulación de estos vehículos por las veredas o zonas de tránsito peatonal. Hay que tener en cuenta que dentro del conjunto de peatones hay personas de diferentes edades y capacidades físicas cuya reacción puede no ser la esperada.




Vehículos automotores
En todo momento establecer diálogos visuales. Cada maniobra que hagamos debe ser advertida por el resto.  Realizarla evaluando el tiempo de reacción de quienes nos circundan.
Es imprescindible el uso de todas las luces, guiño, balizas, freno, etc.
Si damos paso a otro vehículo o peatón, asegurémonos de que somos comprendidos. De la misma manera cuando debamos ingresar a algún sitio en el que exista tránsito peatonal –estaciones de servicio, playas de estacionamiento, centros comerciales, etc.-





Elementos disuasivos
El protagonismo de la tecnología en las personas es cada vez mayor. Circulamos con pantallas delante de nuestros ojos, auriculares, etc. Estos elementos nos distraen y aíslan de nuestros semejantes en cualquier situación de tránsito.
Ante este panorama debemos estar doblemente atentos a entablar ese diálogo visual, Ver y ser vistos. De lo contrario evitar hacer maniobras.
Quitarse el mal hábito de transitar atento a un celular. Si necesitamos utilizarlo apartémonos a un lado y continuemos cuando ya no lo necesitemos.
Peatones que cruzan atento a la pantalla sin mirar, ciclistas con una mano en el manubrio y la otra con el teléfono móvil y automovilistas enviando mensajes de texto mientras circulan es algo que no nos debemos permitir



Autocontrol
Sabiendo los riesgos que corremos y el peligro y daños que podemos ocasionar a un semejante no queda otra que ser conscientes y tomar el control de nuestras propias acciones.
La culpa no siempre la tiene el otro y no necesitamos una legión de inspectores que nos digan a cada momento que eso está mal. Lo sabemos!!!!




Observación diaria

La presente nota muestra solo algunas situaciones. Obviamente que hay muchísimas más, pero lo importane es tomar conocimiento del VER Y SER VISTO como una conducta diaria.

Como en cada artículo, dejamos abierta la autoevaluación de este tema observando en nuestro tránsito diario si esta comunicación se respeta. Cómo nos desenvolvemos,  si vemos y somos visibles para el resto en cualquier situación en que transitamos.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Educación para el Tránsito (año 1927)

En abril de 1927, el diario rosarino La Acción publicaba la siguiente nota.


Esta es la Educación para el tránsito que propone Conduciéndonos, explicar los por qué de cada una de las sugerencias.

Tal vez si hoy hiciéramos lo mismo podríamos lograr un poco más de conciencia.

domingo, 30 de julio de 2017

Cuerpos Metálicos


Cuerpos Metálicos es una serie de videos difundidos por el Canal Encuentro que realizan un gran aporte a la Educación del Tránsito 

Su presentación textual en la página web es la siguiente:

Si analizamos cómo nos comportamos en el espacio público, podremos tener un reflejo bastante preciso de la manera en que nos manejamos como sociedad. Y, si mejoramos nuestra forma de manejar y de conducirnos en la vía pública, habremos cambiado la sociedad en la que vivimos. Cuerpos metálicos plantea un análisis etnográfico sobre la antropología vial, un objeto de estudio que se redefine constantemente. El ciclo es coproducido con la Agencia Nacional de Seguridad Vial.


Invitamos a nuestros lectores a tomarse unos minutos y ver cada capítulo con tranquilidad haciendo click en este link

El agradecimiento a Rodolfo Maurici, seguidor de este blog, por la recomendación.




domingo, 23 de julio de 2017

Tránsito Peatonal


Es algo tan simple y que hacemos todos los días, sin embargo ignoramos muchas cosas que tenemos que tener en cuenta a la hora de transitar.

Como dijimos, el sistema está compuesto por personas, medios, la vía  y reglas que regulan el tránsito, aún el peatonal.

Vía Pública
Nuestro primer espacio de circulación peatonal a nivel urbano es la vereda. La misma debe estar en condiciones, libre de obstáculos y quienes la utilizamos debemos respetar el sentido de circulación.

Efectivamente, aún en el tránsito peatonal existe esa normativa y por lo tanto tenemos que circular manteniéndonos del lado derecho.  Además si vamos acompañados debemos dejar espacio a lo ancho tanto para otros peatones que puedan venir de frente como para personas que necesiten sobrepasarnos.

Los Estados deben garantizarle al peatón una vereda o vía peatonal, que la misma se encuentre en ccondiciones de ser transitada y en las esquinas debidamente señalizada la senda peatonal sobre calles y avenidas.

Dicha senda es la prolongación de la vereda en la calzada. Es el único camino válido y legal que tenemos los peatones para circular sobre una calle o avenida. Los vehículos que transiten deberán respetarla frenando y permitiendo el tránsito de las personas que por allí se desplazan.


La práctica
Argentina posee todo tipo de falencias en materia vial y la vereda quizás sea la más olvidada.
En ciudades independientemente de su estado, al menos existen. Pero en centros urbanos periféricos, pueblos y pequeñas comunidades no siempre están presentes y los peatones deben circular por las calles exponiéndose a un accidente.

Las veredas deben permitir el tránsito peatonal seguro de las personas. Por allí no pueden circular bicicletas, motos ni automóviles –excepto en las entradas y salidas de garages u otros espacios que lo requieran y estén debidamente señalizados-

Hay que tener presente que la vía peatonal es utilizada por personas de diferentes edades y capacidades físicas. Por ello a la hora de hacer uso hay que contemplarlo, algo que en la práctica es poco tenido en cuenta.



Observadores
Como es el propósito de Conduciéndonos, debemos ser observadores de cómo estamos transitando.
Analicemos las veredas, su estado. Qué obstáculos observamos? Afecta a un niño, a un anciano, a una persona con discapacidad?. Cómo hacemos uso de la vía? Nos desplazamos de la forma correcta? 
Usamos la senda peatonal al cruzar?. De existir allí un semáforo, lo respetamos?

Y qué podemos ver del entorno: Una obra en construcción puede apropiarse de la vereda? Los bares y otros comercios que ocupan con sillas y mesas, dejan el espacio apropiado para la circulación peatonal? 


Tomemos esta tarea para practicarla en la semana